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sábado, 1 de enero de 2011

Los Viajes Del Cazadragones

   Erase una vez... Un hombre extraño, solitario, que viajaba por La Plata siempre acompañado de su fiel carro de Carrefour (creo que es de Carrefour, pero me fijaré para confirmar este dato). Todavía no podría decir si es él quién empuja el carro, o es el carro quien tira de él. Ya lo comprobaréis vosotros mismos cuando lo veais.

   Este hombre se dedica a viajar por el barrio de Monteolivete, siguiendo siempre una ruta fija: por la mañana está por la calle Senyera, a mediodía en Los Lereles, por la tarde por La Plata, y por la noche recorre General Urrutia. Luego se dirige otra vez hacia La Plata y ahí le pierdo la pista.

   Lo curioso es que con él viajan también unos dragones invisibles para nosotros, pero que le hacen la vida imposible, pobrecillo. No podemos verlos, pero sí que podemos ver cómo el Cazadragones lucha con ellos cada noche, a voz en grito, moviendo los brazos, tratando de aniquilarlos o, al menos, alejarlos de él. Por el día parece que la batalla es menos fiera, y parece más sosegado, más tranquilo. De hecho, le hemos podido ver manteniendo una apacible conversación con algún vecino, de lo más normal. Pero sabemos que siempre está alerta por si regresan los dragones. Si pasas a su lado, él te hace una señal de que está preparado: te suelta una pedorreta "prfz!!". Y tú captas el mensaje.

   Pero llega la noche, y nuestro héroe el Cazadragones se arma con su brick de vino y comienza la batalla: "¡¡Ya está bien!!", les grita, y les ataca: "¡¡Mieerrda!! ¡¡A la mieerrda!!". Agita  los brazos, los balancea, les amenaza... pero no puede deshacerse de ellos. Sin embargo, aunque él sabe que es una batalla perdida, que la victoria es imposible, no por ello lucha con menos énfasis. "¡¡Mieerrda!!, ¡¡joder!!".

   Aqui os dejo un video donde lo podéis ver en un momento en el que los dragones se habían replegado planeando un nuevo ataque y el Cazadragones podía proseguir, más o menos tranquilamente, su viaje:


   La otra noche pudimos verlo a golpes contra una cabina de teléfonos. ¿Se trataba de un acto de desesperación porque iba perdiendo su batalla contra los dragones?. ¿O era una estrategia para cortar las "comunicaciones" de las voces de su cabeza?. Aún no lo hemos podido averiguar. Aquí tenéis el momento:


   Intentaré más adelante pasaros algún video del Cazadragones en plena batalla.

   Espero que, de momento, hayais disfrutado de Los Viajes Del Cazadragones. Saludos a todos, y que tengáis un feliz 2011!.